El flow tiene que ver con cómo colocas tu voz dentro del ritmo: entradas, pausas, duración de las sílabas, acentos y cambios de cadencia. Rapear más rápido no significa necesariamente tener más flow.
Empieza con BPM cómodos
Usa una base cuyo pulso puedas seguir con facilidad. Mantén frases sencillas y céntrate en no pelearte con el compás.
Practica el silencio
Una pausa colocada a tiempo también forma parte del flow. El objetivo no es llenar cada milisegundo de palabras.
Cambia la densidad
Haz cuatro compases con pocas sílabas y otros cuatro con más densidad.
Grábate con el mismo beat
Repite tres rondas sobre la misma base cambiando únicamente la colocación.
Después vuelve a la guía para mejorar freestyle.